Biografia francisco de goya

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Francisco José de Goya y Lucientes (/ˈɡɔɪə/; español:  [fɾanˈθisko xoˈse ðe ˈɣoʝa i luˈθjentes]; 30 de marzo de 1746 – 16 de abril de 1828) fue un pintor y grabador romántico español. Se le considera el artista español más importante de finales del siglo XVIII y principios del XIX[1]. Sus pinturas, dibujos y grabados reflejaron los cambios históricos contemporáneos e influyeron en importantes pintores de los siglos XIX y XX[2]. A menudo se hace referencia a Goya como el último de los maestros antiguos y el primero de los modernos[3].
Goya nació en el seno de una familia de clase media en 1746, en Fuendetodos, Aragón. Estudió pintura desde los 14 años con José Luzán y Martínez y se trasladó a Madrid para estudiar con Anton Raphael Mengs. Se casó con Josefa Bayeu en 1773. Su vida se caracterizó por una serie de embarazos y abortos, y sólo un hijo llegó a la edad adulta. Goya se convirtió en pintor de la corte de la Corona española en 1786, y esta primera parte de su carrera está marcada por los retratos de la aristocracia y la realeza españolas, y los cartones para tapices de estilo rococó diseñados para el palacio real.

Dónde vivió francisco goya

Francisco Goya y Lucientes comenzó lo que sería una carrera enormemente productiva a una edad temprana. Nacido en Fuendetodos, España, en 1746, sólo tenía 12 años cuando entró como aprendiz en el taller del pintor José Luzán y Martínez en Zaragoza. Tardaría casi 20 años y varios encargos prestigiosos en lograr su objetivo de ingresar en la Real Academia de San Fernando de Madrid. A partir de ese momento, sin embargo, su ascenso a la fama fue rápido; nombrado subdirector de la Academia en 1785, fue nombrado pinto del rey al año siguiente y, en 1789, tres meses antes del estallido de la Revolución Francesa, pintor de la corte de Carlos IV. En 1799, cuando realizó sus primeros grabados, era director de la Academia y uno de los pintores más destacados de España.

Edward hopper

Francisco José de Goya y Lucientes (/ˈɡɔɪə/; español:  [fɾanˈθisko xoˈse ðe ˈɣoʝa i luˈθjentes]; 30 de marzo de 1746 – 16 de abril de 1828) fue un pintor y grabador romántico español. Se le considera el artista español más importante de finales del siglo XVIII y principios del XIX[1]. Sus pinturas, dibujos y grabados reflejaron los cambios históricos contemporáneos e influyeron en importantes pintores de los siglos XIX y XX[2]. A menudo se hace referencia a Goya como el último de los maestros antiguos y el primero de los modernos[3].
Goya nació en el seno de una familia de clase media en 1746, en Fuendetodos, Aragón. Estudió pintura desde los 14 años con José Luzán y Martínez y se trasladó a Madrid para estudiar con Anton Raphael Mengs. Se casó con Josefa Bayeu en 1773. Su vida se caracterizó por una serie de embarazos y abortos, y sólo un hijo llegó a la edad adulta. Goya se convirtió en pintor de la corte de la Corona española en 1786, y esta primera parte de su carrera está marcada por los retratos de la aristocracia y la realeza españolas, y los cartones para tapices de estilo rococó diseñados para el palacio real.

Vincent van gogh

Francisco de Goya y Lucientes nació el 30 de marzo de 1746 en Fuendetodos, un pueblo del norte de España. La familia se trasladó posteriormente a Zaragoza, donde el padre de Goya trabajó como dorador. A los 14 años, el joven Goya fue aprendiz de José Luzán, un pintor local. Más tarde viaja a Italia para continuar sus estudios de arte. A su regreso a Zaragoza, en 1771, pintó frescos para la catedral local. Estas obras, realizadas en la tradición decorativa rococó, establecieron la reputación artística de Goya. En 1773 se casó con Josefa Bayeu, hermana del artista zaragozano Francisco Bayeu. La pareja tuvo muchos hijos, pero sólo uno, Xavier, llegó a la edad adulta.
De 1775 a 1792 Goya pintó cartones (diseños) para la fábrica real de tapices de Madrid. Este fue el periodo más importante de su desarrollo artístico. Como diseñador de tapices, Goya realizó sus primeros cuadros de género, o escenas de la vida cotidiana.
La experiencia le ayudó a convertirse en un agudo observador del comportamiento humano. También se vio influenciado por el neoclasicismo, que estaba ganando adeptos frente al estilo rococó. Por último, su estudio de las obras de Velázquez en la colección real dio lugar a una técnica pictórica más suelta y espontánea.