Portada de la vanguardia de hoy

Portada de la vanguardia de hoy

El periódico

El pasado mes de diciembre, la página web de La Vanguardia, LaVanguardia.com, batió un nuevo récord en número de lectores, y con sus 12,8 millones de usuarios individuales, según el rastreador oficial de datos – Comscore, se consolida como la tercera web de noticias más leída en España, manteniendo su posición de liderazgo en Cataluña.
Durante 2016, LaVanguardia.com ha revolucionado el mercado de los medios digitales, escalando de la quinta a la tercera posición en el ranking, tras haber duplicado esencialmente el número de lectores del que presumía allá por octubre de 2015.
El innovador diseño de la web, lanzado en noviembre de 2015, fue el inicio de una serie de cambios que permitieron a LaVanguardia.com convertirse en el medio informativo de referencia para millones de nuevos lectores.
Sin dejar de centrarse en las noticias de última hora y en las secciones tradicionales, y continuando con la cobertura de la actualidad de forma clara, ordenada y en profundidad, la web lanzó varios canales nuevos, que cubren exclusivamente áreas temáticas específicas como el bienestar, la gastronomía, la moda y otros temas plenamente relacionados con la sociedad actual.

La vanguardia filipina

La Vanguardia (catalán:  [lə βəŋˈɡwaɾðiə]; español:  [la βaŋˈɡwaɾðja], español para «La Vanguardia») es un diario español, fundado en 1881. Se imprime en español y, desde el 3 de mayo de 2011, también en catalán (el ejemplar español se traduce automáticamente al catalán). Tiene su sede en Barcelona[1] y es el primer periódico de Cataluña.
La Vanguardia, a pesar de distribuirse mayoritariamente en Cataluña, es el cuarto diario de mayor tirada de España entre los de información general, sólo por detrás de los tres principales diarios de Madrid -El País, El Mundo y ABC-, todos ellos de ámbito nacional y con sedes y ediciones locales en todo el país.
Su línea editorial se inclina hacia el centro de la política y es moderada en sus opiniones, aunque en la España franquista siguió la ideología franquista y hasta hoy tiene sensibilidad católica y fuertes vínculos con la nobleza española a través de la familia Godó.
La historia del periódico La Vanguardia comenzó en Barcelona el 1 de febrero de 1881[2][3] cuando dos empresarios de Igualada, Carlos y Bartolomé Godó, publicaron por primera vez el periódico. Se definió como un Diario político de avisos y noticias, pensado como medio de comunicación para una facción del Partido Liberal que quería hacerse con el control del ayuntamiento de Barcelona.

La vanguardia barcelona

Durante más de tres generaciones, los miembros de la familia Godó controlaron el periódico más vendido de Barcelona, La Vanguardia, y lo guiaron durante el turbulento siglo XX del país. Ya sea bajo la política corrupta de la Restauración borbónica, las transformaciones radicales de la Segunda República o la tragedia de la Guerra Civil española, La Vanguardia siguió siendo el referente periodístico indiscutible de Barcelona. En este éxito fue fundamental la extraordinaria capacidad de la familia Godó para satisfacer los gustos cambiantes de un público plural, al tiempo que se adaptaba a un escenario político cambiante. Paralelamente, la propiedad del periódico permitió a los miembros de la familia ampliar sus intereses a otros campos, como la política, los negocios y el dominio colonial en Cuba y Marruecos. Sin embargo, la larga reputación de la dinastía Godó contrasta con la falta de estudios sobre sus miembros y el periódico que fundaron. Este silencio se debe, en parte, a la influencia que La Vanguardia sigue ejerciendo en la vida pública actual. A partir de material de archivo hasta ahora inédito, este libro es el primer relato sobre «los editores más reconocidos y el periódico más importante de la historia de Cataluña».

El país

La semana pasada, una importante red de narcotraficantes dirigida por colombianos en las profundidades de los Pirineos españoles se saldó con la detención de 12 personas, la incautación de dos kilogramos de cocaína y el descubrimiento del laboratorio donde se procesaba la droga. La policía dice que descubrió a los traficantes mientras seguía la pista del asesino de un oso pardo.
Tanto las asociaciones pro-osos como las antiosos de España recuerdan bien la muerte del oso Cachou, cuyo cuerpo fue encontrado el pasado mes de abril en el fondo de un barranco en la región oriental de Cataluña. Conocido por ser responsable de varios ataques al ganado, el oso pardo tenía muchos enemigos entre los lugareños, y rápidamente se sospechó de su asesinato. La teoría se confirmó cuando la autopsia reveló que había sido envenenado con etilenglicol, un anticongelante tóxico utilizado en los refrigerantes de los coches.
Se abrió una investigación, que incluyó escuchas telefónicas secretas a media docena de personas sospechosas de la muerte. Esperando grabar conversaciones sobre el asesinato del oso, los investigadores tropezaron en cambio con discusiones aún más jugosas sobre la compra de cocaína y un laboratorio donde se procesaba pasta de cocaína importada de Colombia en dosis listas para el consumo. Entre los sospechosos detenidos la semana pasada se encuentra un alcalde de la región.