Quien pinto el entierro del conde de orgaz

Quien pinto el entierro del conde de orgaz

La santa trinidad

Mi exposición diaria de arte de hoy es el cuadro de gran tamaño (460cms x 360cms) de El Greco titulado El entierro del Conde de Orgaz, que completó en 1586 y que se encuentra en la iglesia de Santo Tomás de Toledo, España.
El cuadro, que representa el entierro del Conde de Orgaz (título que recibió la familia tras su muerte), está dividido en dos secciones y se terminó en 1588.    El semicírculo superior representa el cielo, evocado por los remolinos de nubes heladas y los ángeles, mientras que el oblongo que forma la mitad inferior representa la parte terrenal y todo lo que ocurre en el entierro.    Si observamos con atención la parte superior «celestial», podemos ver cómo las nubes se separan para recibir al Conde en el Paraíso.    Cristo, vestido con un sudario blanco, se encuentra en la parte superior del cuadro y forma el vértice de un triángulo sagrado formado por la Virgen María, vestida de azul y rojo, a la izquierda, y San Juan Bautista, también vestido sólo con un lienzo, a la derecha.      A la izquierda de la Virgen María está San Pedro con las «llaves del Paraíso» colgando de su mano.    Las tres figuras centrales están rodeadas de figuras alargadas de apóstoles, mártires y reyes bíblicos y justos que han pasado al paraíso.    Sin embargo, entre ellos se encuentra el rey Felipe II de España, ¡que estaba muy vivo en la época del cuadro!      Este espacio superior «celestial» del cuadro está inundado de grises marfilados y de una sensación de transparencia.

El entierro del conde de orgaz estilo

El Entierro del Conde de Orgaz (en español: El Entierro del Conde de Orgaz) es un cuadro de 1586 de El Greco, un destacado pintor, escultor y arquitecto renacentista de origen griego. Ampliamente considerado como uno de sus mejores trabajos, ilustra una leyenda local popular de su época. Se trata de un cuadro excepcionalmente grande, dividido en dos secciones, la celestial por encima y la terrestre por debajo, pero da poca impresión de dualidad, ya que las secciones superior e inferior están unidas compositivamente.
El cuadro ha sido alabado por los estudiosos del arte, caracterizándolo, entre otras cosas, como «una de las páginas más veraces de la historia de España», como obra maestra del arte occidental y del manierismo tardío, y como epítome del estilo artístico de Greco[1].
El tema del cuadro se inspira en una leyenda de principios del siglo XIV. En 1323 (o en 1312), murió un tal Don Gonzalo Ruiz de Toledo, alcalde de la villa de Orgaz (su familia recibió más tarde el título de Conde, por el que se le conoce general y póstumamente). Don Gonzalo Ruiz de Toledo era descendiente de la noble familia de los Palaiologos, que dio lugar a la última dinastía gobernante del Imperio Bizantino. Caballero piadoso, el conde de Orgaz fue también un filántropo que, entre otros actos de caridad, dejó una suma de dinero para la ampliación y el adorno de la iglesia de Santo Tomé (parroquia del Greco), donde quería ser enterrado[2].

Vista de toledo

Esta lección se centra en El entierro del Conde de Orgaz, pintado entre 1586 y 1588 por El Greco, un pintor con un estilo único que trabajó en Toledo, España. Considerado como la obra maestra de El Greco, el cuadro refleja el intenso ambiente religioso de la Contrarreforma española.
Un pintor de calidad únicaCuando el pintor del siglo XVI El Greco fue redescubierto por los espectadores modernos, su estilo distintivo se atribuyó a todo, desde la hipermetropía hasta el uso de hachís. Pero en realidad no es necesario llegar a tales extremos para explicar al Greco, ni las pálidas y alargadas figuras, ni la expresiva pincelada que convirtió en sus señas de identidad. Las cualidades únicas de El Greco, expuestas en su obra maestra, El entierro del Conde de Orgaz, reflejan la compleja mezcla de influencias artísticas que encontró en sus años de formación. Esta obra también refleja el deseo de El Greco de pintar cuadros que encarnen la espiritualidad católica mística que dominaba la cultura de la España de la Contrarreforma. Sin embargo, antes de ver el cuadro, vamos a repasar un poco los antecedentes de la vida de El Greco y la época en la que trabajó.

Iglesia de santo tomé

Ningún cuadro demuestra mejor la esencia del arte de El Greco que su más famoso, El entierro del Conde de Orgaz, que fue pintado para su propia iglesia parroquial, Santo Tomé. Gonzalo Ruiz de Toledo, conde de Orgaz, fue un noble toledano que vivió en el siglo XIV y adquirió renombre como donante de instituciones religiosas. Antes de morir, había legado ciertas rentas de la villa de Orgaz a la iglesia de Santo Tomé, donde había elegido ser enterrado. En 1586, el párroco puso en marcha un proyecto para reformar la capilla funeraria del conde y encargó a El Greco la que debe considerarse su obra maestra.
El aspecto más llamativo de la composición es la yuxtaposición de la visión imaginativa del cielo con la escena del entierro, en la que todas las figuras están vestidas con trajes contemporáneos y presumiblemente representan a ciudadanos distinguidos del Toledo del Greco. La dicotomía de estilo entre la parte superior y la inferior es una de las características más notables del cuadro. En la zona inferior, el Greco reproduce minuciosamente las apariencias de personas y objetos. La escena celestial, en cambio, es mucho más abstracta. Esta peculiar síntesis de lo real y lo superreal es esencial en el arte de El Greco.