Empresas que marchan de cataluña

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«No es dramático, ni se esperaba que lo fuera, pero es un cambio», dice.Un cambio de domicilio social no implica necesariamente un traslado general de personal, de producción o de todas las oficinas. Sin embargo, en muchas ocasiones ha ido acompañado de un traslado de domicilio fiscal que implica que un grupo de directivos debe cambiar de ubicación.En cuanto al pago de impuestos, el cambio de domicilio no tiene un impacto directo en la economía española en cuanto a los impuestos de sociedades, que son recaudados por la Administración del Estado.Pero la fuga de miles de empresas a otras regiones sería un golpe masivo para la hipotética Agencia Tributaria catalana que proponen los políticos secesionistas.
El Banco Sabadell, el cuarto grupo bancario español, decidió el 5 de octubre cambiar su domicilio social a Alicante, en el sureste de España, poniendo fin a una historia de 130 años de asociación con Cataluña. Ese día se supo que el Gobierno estaba preparando la autorización para que las empresas pudieran trasladar su domicilio social sin la aprobación del consejo de administración.La norma, que en la práctica agiliza el cambio de domicilio, fue aprobada al día siguiente en el Consejo de Ministros.Ese mismo día, 6 de octubre, Caixabank, el segundo banco español por activos, anunció el traslado de su domicilio social a Valencia. Esa misma tarde, Gas Natural tomó la misma decisión, trasladando su domicilio social a Madrid.

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El proceso secesionista iniciado por el gobierno regional de Cataluña ha provocado la deslocalización de las empresas en otras regiones españolas para garantizar la continuidad del libre acceso al resto de España y a la Unión Europea.
Los primeros en marcharse han sido los bancos. Caixabank y Sabadell, el tercer y quinto banco de España por activos, respectivamente, se apresuraron a trasladar sus sedes fuera de Cataluña, entre los temores de una fuga de capitales asociada al riesgo de convertirse en entidades fantasma fuera de la supervisión del Banco Central Europeo en caso de secesión.
Una cascada de otras pequeñas y grandes empresas de diferentes sectores siguieron su ejemplo. De las siete empresas catalanas que cotizan en el Ibex 35, el índice bursátil español, sólo una sigue teniendo su sede en la región.
El gobierno catalán ha perdido su credibilidad en la gestión de los asuntos empresariales. Antes del referéndum, dijo que las empresas de la región no se irían. Pero lo han hecho masivamente. El gobierno también afirmó (y sigue haciéndolo) que Cataluña nunca saldría de la UE tras la secesión. Pero los dirigentes de la UE insisten en que la región tendría que volver a solicitar la adhesión en un proceso que llevaría años.

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Los movimientos en las empresas de Cataluña que cotizan en bolsa no se están haciendo esperar. Empezaron por las empresas de pequeña y mediana capitalización y han pasado a algunos de los grandes grupos financieros. La reacción de los mercados financieros no ha podido ser más positiva para los intereses de los pequeños y medianos inversores. Con revalorizaciones en algunos casos superiores al 10%. Después de haber caído en picado sus acciones en las cotizaciones. En cualquier caso, hay una nota dominante en los mercados de renta variable nacionales y es su alta volatilidad. Por encima de otros periodos de enorme inestabilidad económica.
Sin embargo, la confusión sigue siendo una constante en la actuación de los inversores. Hasta el punto de que en muchos casos no saben qué hacer, ni con sus ahorros ni por supuesto con las inversiones. Este es uno de los periodos más difíciles para mantener una relación estable con los mercados financieros. Donde cada minuto las cosas cambian y tienen un reflejo directo en los mercados de renta variable. En un sentido u otro y con una diferencia de precios por encima de lo normal. No se puede olvidar que es un hecho excepcional y que la bolsa nunca ha afrontado. Desde estas perspectivas, las reacciones pueden ser imprevisibles.

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BarcelonaMás empresas abandonan la Comunidad de Madrid que ninguna otra. Este dato se desprende de la última estadística del Colegio de Registradores, relativa al primer trimestre de 2021: 401 empresas trasladaron su domicilio social fuera de Madrid, una cifra que supera con creces a las 254 catalanas que trasladaron su sede.
A pesar de ello, la Comunidad de Madrid presenta un saldo positivo. Es decir, son más las empresas que se trasladan a Madrid que las que salen de ella. Así, durante el primer trimestre 401 empresas dejaron Madrid, pero 498 se trasladaron allí desde otras regiones: un saldo positivo de 97. En el caso de Cataluña, se fueron 254 y sólo 175 vinieron de otras regiones: un saldo negativo de 79 empresas.
Si analizamos dónde van a parar las empresas que cambian de comunidad, Madrid es la que más empresas catalanas recibe. De las 254 empresas catalanas que cambiaron de sede, 124 fueron a Madrid. Por su parte, Cataluña también es el primer destino de las empresas que salen de Madrid: 81 de las 401 empresas que se fueron se trasladaron a la capital catalana. Sin embargo, el destino de las empresas madrileñas está mucho más repartido entre todas las comunidades, mientras que en el caso de las que salen de Cataluña Madrid recibe una gran parte.