Que es la sareb

Altamira

Nuestra tarea es gestionar y vender los préstamos e inmuebles que adquirimos de las entidades financieras rescatadas entre 2012 y 2013. En aquel momento, la economía española era débil y los bancos estaban muy afectados por su exposición al sector inmobiliario. Nuestro objetivo es vender todos estos activos, maximizando su valor al venderlos con las menores pérdidas posibles. Los ingresos obtenidos con las ventas nos permiten devolver la deuda respaldada por el Gobierno.

Nos encontramos con un paquete extremadamente heterogéneo de activos complicados, que incluía, por un lado, préstamos de diversa calidad (con distintos grados de probabilidad de impago) con garantías inmobiliarias y, por otro, (viviendas, terrenos, oficinas, centros comerciales, hoteles…). El Banco de España fijó el precio en 50.781 millones de euros, aproximadamente la mitad de su valor neto, pero necesitábamos liquidez para comprarlos. Lo conseguimos mediante la emisión de bonos, que fueron garantizados por el Estado español.

Con el paso del tiempo, nuestro trabajo está dando resultados. Por un lado, hemos reducido el volumen de activos en nuestra cartera: los estamos vendiendo. Y, por otro, estamos mejorando la composición de la cartera, haciéndola más líquida: estamos convirtiendo los préstamos en inmuebles, que son más fáciles de vender. En los siguientes apartados explicaremos los detalles de nuestro meticuloso trabajo y cómo se traduce en cifras económicas, en ingresos y gastos.

Banco malo de suecia

La Sareb[a] es el banco malo del Gobierno español. Su objetivo es gestionar y desinvertir los activos de alto riesgo que le fueron transferidos desde las cuatro entidades financieras españolas nacionalizadas (BFA-Bankia, Catalunya Banc, NGC Banco-Banco Gallego y Banco de Valencia). La empresa se constituyó en 2012.

Los principales impulsores de la crisis financiera de 2008-2014 en España fueron las debilidades, las prácticas crediticias y las quiebras de las cajas de ahorros en España. Tenía sus raíces antes de 2008, que la crisis crediticia y la crisis soberana han exacerbado. Con el Real Decreto-Ley 24/2012, de 31 de agosto, se creó la Sareb. El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) tenía una participación mayoritaria en las entidades financieras que a juicio del Banco de España requerían una reestructuración o liquidación de acuerdo con la Ley 9/2012 (Banco Mare Nostrum, CEISS, Caja3 y Liberbank)[2][3] Los accionistas privados poseen el 55% de la Sareb y el 45% restante está en manos del FROB[4].

La creación de una entidad de resolución de activos independiente fue una idea propuesta por especialistas extranjeros. Sus propuestas fueron inicialmente contestadas y resistidas por las autoridades españolas, pero posteriormente fueron aceptadas como la respuesta adecuada a la crisis[5].

Sareb propiedades en venta

Sareb[a] es el banco malo del gobierno español. Su objetivo es gestionar y desinvertir los activos de alto riesgo que le fueron transferidos desde las cuatro entidades financieras españolas nacionalizadas (BFA-Bankia, Catalunya Banc, NGC Banco-Banco Gallego y Banco de Valencia). La empresa se constituyó en 2012.

Los principales impulsores de la crisis financiera de 2008-2014 en España fueron las debilidades, las prácticas crediticias y las quiebras de las cajas de ahorros en España. Tenía sus raíces antes de 2008, que la crisis crediticia y la crisis soberana han exacerbado. Con el Real Decreto-Ley 24/2012, de 31 de agosto, se creó la Sareb. El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) tenía una participación mayoritaria en las entidades financieras que a juicio del Banco de España requerían una reestructuración o liquidación de acuerdo con la Ley 9/2012 (Banco Mare Nostrum, CEISS, Caja3 y Liberbank)[2][3] Los accionistas privados poseen el 55% de la Sareb y el 45% restante está en manos del FROB[4].

La creación de una entidad de resolución de activos independiente fue una idea propuesta por especialistas extranjeros. Sus propuestas fueron inicialmente contestadas y resistidas por las autoridades españolas, pero posteriormente fueron aceptadas como la respuesta adecuada a la crisis[5].

Solvia

Era una situación complicada, había que actuar rápido para que esas entidades financieras en apuros pudieran reestructurar sus balances y ganar liquidez al mismo tiempo. Ahí empezó nuestro trabajo. En 2012 y 2013, compramos un paquete de unos 200.000 activos problemáticos, que incluían préstamos a promotores e inmuebles, por un precio reducido establecido por el Banco de España de 50.781 millones de euros. Los pagamos con bonos garantizados por el Tesoro Público, que los bancos podían canjear por efectivo en el Banco Central Europeo.

Hasta 2007, el sector financiero español estaba muy expuesto a la construcción y a la promoción inmobiliaria. Aproximadamente el 60% de todos los préstamos concedidos por los bancos y cajas de ahorros se destinaban a este sector, una concentración extremadamente alta, que suponía un riesgo para el sistema financiero.

Desde finales de 2007, los efectos de la crisis financiera internacional se extendieron a toda la economía y, en España, afectaron especialmente al sector de la construcción y al inmobiliario. Entonces empezó a aumentar el volumen de préstamos dudosos, aquellos con altas tasas de impago.