Manifestacion madrid cambio climatico

Los estudiantes españoles protestan contra el cambio climático

Miles de personas se manifestaron en Madrid para exigir una acción inmediata para proteger el planeta. Los líderes mundiales se reúnen en las inmediaciones, pero los expertos consideran que sus planes son insuficientes para evitar los efectos catastróficos del cambio climático.
En un esfuerzo por reducir las emisiones de carbono, la UE estableció hace 15 años un sistema de tope y comercio. Hasta ahora, no ha tenido mucho impacto. Entonces, ¿cómo funciona y cómo se puede hacer más eficaz? (03.12.2019)
La adolescente activista climática sueca ha llegado a Lisboa tras realizar su segundo viaje en barco a través del Atlántico en cuatro meses. Se espera que asista a una manifestación en la conferencia climática COP25 en Madrid. (03.12.2019)

España: «no es un cambio, es una crisis» – madrid se suma a la huelga climática

Jóvenes de todo el mundo se reunieron en el evento, entre ellos la activista medioambiental sueca Greta Thunberg, de 16 años, para intentar impulsar a los líderes a escuchar a la próxima generación. El grupo presionó para que los gobiernos nacionales tomen medidas concretas para reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2) y otras prácticas perjudiciales.
La policía local dijo que unas 15.000 personas se reunieron para la protesta. En el acto se enarbolaron pancartas en idiomas como el inglés y el español, en algunas de las cuales se leía: «Nuestra generación es la víctima del cambio climático» y «No hay reemplazo para la Tierra». El grupo marchó a lo largo de un recorrido de unos 4 kilómetros por el centro de Madrid.
Una manifestante de 25 años, procedente de México, dijo que muchos líderes de América Central y del Sur se niegan a actuar contra el cambio climático, y que ella estaba allí para asegurarse de que los silenciados en los movimientos de protección del medio ambiente reprimidos pudieran ser escuchados.
Alrededor de 10 estudiantes de Japón se manifestaron juntos entre la procesión, portando pancartas en las que se leía, entre otras cosas, «¿Nos oyes (Ministro de Medio Ambiente) Koizumi?» mientras coreaban «Deja de usar carbón», para expresar su enfado ante la negativa del gobierno japonés a dejar de apoyar las centrales eléctricas de carbón.

En una gran marcha en madrid, activistas indígenas y jóvenes denuncian

MADRID – Los jóvenes activistas inundaron las calles de la capital española el viernes, en el marco de una protesta mundial que pretende aumentar la presión sobre los negociadores y políticos que participan en las conversaciones sobre el clima de la COP25.
«Esta protesta tiene un mensaje muy sencillo: tenemos que hacer más, no podemos permitirnos perder más décadas, años y semanas», dijo Teresa Ribera, ministra en funciones de la transición ecológica de España, en un comunicado. «Este mensaje invita a la acción climática en todo el planeta».
La marcha fue organizada por el grupo activista Viernes por el Futuro, que ha provocado paros estudiantiles en todo el mundo para instar a los líderes políticos a que actúen más rápidamente contra el cambio climático. La marcha se produjo al finalizar la primera semana de la conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático COP25; la semana que viene los políticos tomarán el relevo de los negociadores técnicos para intentar elaborar un sistema mundial de comercio de carbono.
Pero los detalles técnicos y las negociaciones a cámara lenta no son suficientes para los activistas, cada vez más preocupados por el ritmo de los informes científicos que demuestran que el mundo no está avanzando lo suficiente para evitar las consecuencias más nefastas del cambio climático.

Los manifestantes por el clima celebran una fiesta de baile en el centro de madrid

La COP25, la cumbre mundial sobre el clima que concluyó el pasado fin de semana en Madrid, ofreció un visible espectáculo público, pero pocos avances sustanciales. Parte del problema fue que la cumbre -técnicamente conocida como la 25ª sesión de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas para la Lucha contra el Cambio Climático (CMNUCC)- no fue realmente una cumbre, sino tres reuniones desconectadas que se celebraron en la misma ciudad y al mismo tiempo. En primer lugar, las calles de Madrid se llenaron de la energía y la urgencia visibles de las protestas públicas. En segundo lugar, los observadores acreditados del proceso oficial se reunieron para mantener conversaciones marcadas por la ambición real y la experiencia significativa. Por último, las negociaciones diplomáticas oficiales entre los representantes de los Estados estaban plagadas de retrasos, tácticas dilatorias y reticencias políticas.
La desconexión entre estas tres reuniones impidió el progreso. Para avanzar, hay que fusionar las vías separadas: La diplomacia climática de Estado a Estado debe llegar a encarnar la energía y la urgencia, la ambición y la experiencia que la rodearon en Madrid.