Numero de guardias civiles en españa

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La Guardia Civil es el primer cuerpo de seguridad nacional creado en España. Fue fundada en 1844, a principios del reinado de la reina Isabel II de España, y con el consenso de las diferentes fuerzas políticas.
La organización de esta nueva institución fue encomendada al Mariscal de Campo D. Francisco Javier Girón y Ezpeleta, 2º Duque de Ahumada, quien propuso al Gobierno la creación de un Cuerpo de Infantería y Caballería dedicado al «mantenimiento del orden público, y al auxilio en las tareas de orden público que se le soliciten». De este modo, se pretendía combatir el alto nivel de inseguridad en las zonas rurales provocado por el bandolerismo, y crear un cuerpo de seguridad nacional.
La expansión territorial permitió a este cuerpo desplegar sus unidades por todo el territorio nacional, llegando a lugares en los que la Administración no había estado presente antes de la descarga del incanato. Con el paso del tiempo, y debido a su cercanía con la población, se ha convertido en una fuente de información muy valiosa para el Estado.
Desde su fundación, y hasta la actualidad, la Guardia Civil ha sufrido constantes cambios que le han permitido adaptarse a las nuevas situaciones, siempre con innumerables esfuerzos encaminados a la modernización. Este hecho, unido a su cercanía a los ciudadanos, ha hecho que hoy en día sea una de las instituciones más apreciadas por la sociedad española.

Guardia civilfilipinas

La Guardia Civil es un cuerpo de seguridad de tipo militar. Según la Constitución española, su función es proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades y garantizar la seguridad de los ciudadanos. La Guardia Civil depende de los Ministerios de Interior y Defensa (para sus misiones militares). En cuanto a sus tareas aduaneras, depende de Hacienda y, como policía judicial, responde ante los tribunales y el Ministerio Fiscal. Con más de 76.400 agentes (el 8% son mujeres) y más de 2.250 comisarías, la Guardia Civil está desplegada por todo el territorio español y también es responsable de las aguas territoriales. Comparte una serie de competencias con otros cuerpos de seguridad, como la seguridad y el orden público, la investigación criminal, la inteligencia y la lucha contra el terrorismo, y las tareas de policía administrativa, pero tiene autoridad exclusiva en:
La Policía Nacional es un cuerpo armado con estatus civil, con autoridad a nivel nacional y con una plantilla de 66.383 personas (el 15 % de ellas son mujeres). Su mandato principal es proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades y garantizar la seguridad de las personas. Sus tareas se basan en la aplicación de la ley, la protección del público y la prevención e investigación de la delincuencia.

Estructura organizativa de la policía española

Visión general de la policía: Dos instituciones, ambas dependientes de una Dirección General, son las encargadas de la vigilancia policial en España: la Policía Nacional, un cuerpo civil que opera principalmente en zonas urbanas, y la Guardia Civil, un organismo policial de carácter militar. Ambos dependen del Ministerio del Interior. Las comunidades autónomas, como el País Vasco (Ertzaintza), Cataluña (Mossos d’Esquadra) y Navarra (Policía Foral), han creado sus propios cuerpos policiales, que dependen de sus propios gobiernos autonómicos, están desplegados y tienen competencias de seguridad pública sólo en el ámbito geográfico de la comunidad autónoma. La mayoría de los municipios también tienen su propia policía local, cuyas funciones principales están relacionadas con el tráfico urbano, los pequeños delitos y las pequeñas alteraciones de la seguridad pública. También hay un pequeño organismo policial dentro del Ministerio de Hacienda, que se llama Vigilancia Aduanera, que se ocupa de los asuntos de aduanas y contrabando.
La Policía Nacional española es un organismo civil armado gestionado por la Dirección General de la Policía y la Guardia Civil, que depende de la Secretaría de Estado de Seguridad del Ministerio del Interior. Actúa en todas las capitales de las cincuenta provincias españolas, así como en otras designadas por el Gobierno nacional.

Cuerpo nacional de policía

A nivel local, todos los organismos encargados de hacer cumplir la ley colaboran estrechamente y, en asuntos graves, suelen estar bajo la dirección de un juez de instrucción. La política operativa y las grandes intervenciones se coordinan a nivel nacional bajo la dirección del Ministerio del Interior.
Los reyes medievales de León, Castilla y Aragón eran a menudo incapaces de mantener la paz pública, por lo que en el siglo XII empezaron a surgir ligas municipales de protección contra los bandidos y otros delincuentes rurales, así como contra la nobleza sin ley o movilizada para apoyar a un pretendiente a la corona. Estas organizaciones eran temporales a título individual, pero se convirtieron en un elemento fijo de España durante mucho tiempo[1].
El primer caso registrado de formación de una hermandad se produjo cuando las ciudades y el campesinado del norte se unieron para vigilar el camino de Santiago de Compostela en Galicia y proteger a los peregrinos, una importante fuente de ingresos regional, contra los caballeros ladrones. Con el campo prácticamente en todas partes en manos de los nobles, a lo largo de la Alta Edad Media se formaron con frecuencia estas hermandades por leguas de ciudades para proteger los caminos que las conectaban. Las hermandades fueron cooptadas ocasionalmente con fines dinásticos. Actuaban en cierta medida como las cortes fehmistas de Alemania. Entre las más poderosas estaba la liga de los puertos del norte de Castilla y de Euskadi, la Hermandad de las Marismas: Toledo, Talavera y Villa Real.